Caso 1:
El paciente varón de 69 años acudió al hospital para ser examinado debido a un dolor en el pecho. Desafortunadamente, padecía un carcinoma de células escamosas poco diferenciado en el lóbulo superior del pulmón derecho. El paciente no podía tolerar la cirugía. Tras la consulta con un experto,crioablaciónFue la mejor solución y el tumor pudo eliminarse sin cirugía. El postoperatorio fue satisfactorio y no presentó complicaciones. Tras tres meses de crioterapia, el tumor se encontraba parcialmente necrótico, y tras nueve meses, la lesión estaba completamente necrótica y se excluyó in vitro.
Caso 2:
Hace dos años, una paciente de 73 años fue diagnosticada mediante tomografía computarizada de un nódulo de 0,8 cm en el lóbulo inferior del pulmón izquierdo. Sentía molestias constantes, por lo que el médico le sugirió una intervención quirúrgica. Sin embargo, debido a su avanzada edad, el alto riesgo quirúrgico y la proximidad de la lesión a la pleura, no toleraba la alta temperatura de la ablación térmica. La bola de hielo formada durante la congelación intraoperatoria envolvió completamente el tumor, eliminando las células tumorales. La paciente se comunica con facilidad con el médico durante la cirugía y, en el seguimiento postoperatorio, el tumor ha desaparecido.
Caso 3:
La paciente era una mujer de 62 años con cáncer mucoso apendicular con metástasis hepáticas. La reevaluación mediante TC mostró que el hígado y el bazo, la cavidad subcapsular y abdominal estaban dispersos en los focos de implantación. Dado que los focos estaban cerca de la cápsula, laciclo de crioterapiaEl procedimiento se repitió dos veces y, finalmente, los focos tumorales quedaron completamente cubiertos por la bola de hielo.
Fecha de publicación: 11 de octubre de 2023


