El principio de la ablación por microondas consiste en que, bajo la guía de ultrasonido, tomografía computarizada, resonancia magnética y navegación electromagnética, se utiliza una aguja de punción especial para insertarla en la lesión, y la fuente de emisión de microondas cerca de la punta de la aguja emite microondas, que producen una alta temperatura de aproximadamente 80 ℃ durante 3 a 5 minutos, y luego matan las células en el área.
Tras la ablación, puede necrosar grandes cantidades de tejido tumoral, logrando así la destrucción de las células tumorales, delimitando con mayor precisión el perímetro de seguridad del tumor y reduciendo la complejidad de la intervención. Además, mejorará la función corporal y la satisfacción de los pacientes.
Gracias al continuo desarrollo de la tecnología, la ablación por microondas ha logrado resultados óptimos en el tratamiento de tumores sólidos como el cáncer de hígado, pulmón y riñón, entre otros. Asimismo, ha alcanzado logros sin precedentes en el tratamiento de enfermedades benignas como nódulos tiroideos, pequeños nódulos pulmonares, nódulos mamarios, fibromas uterinos y varices, y ha sido reconocida por un número creciente de expertos médicos.
La ablación por microondas también se puede utilizar para:
1. Los tumores no se pueden extirpar mediante cirugía.
2. Pacientes que no pueden someterse a cirugía mayor debido a edad avanzada, problemas cardíacos o enfermedades hepáticas; tumores primarios sólidos como tumores de hígado y pulmón.
3. Tratamiento paliativo: cuando el efecto de otros tratamientos no es significativo, la ablación por microondas reduce la cantidad y el tamaño del tumor para prolongar la vida de los pacientes.